Aprendí a recordar cuando entendí que todo vale la
pena.
Aprendí que no termina, que cambia de forma.
Aprendí que se puede
amar eternamente y aprendí que si compito contra el tiempo, SIEMPRE
PIERDO.
Aprendí que nada es tan malo y que me gusta caminar en una
carrera.
Aprendí que hay que rodear y llegar al otro lado para darse cuenta
de que siempre es lo mismo.
Aprendí que los amores eternos pueden terminar en
una noche, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos.
Aprendí
que el amor no tiene la fuerza que imaginé.
Aprendí que nunca conocemos a una
persona de verdad, que todavía no inventaron nada mejor que el abrazo de
mamá.
Aprendí que el 'nunca más', NUNCA se cumple y que el 'para siempre',
SIEMPRE termina.
Aprendí que el que quiere puede y lo consigue.
Aprendí
que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana